Dormir junto a un castillo y despertarte para pasear por una ciudad romana.
Así, sin más. Cosas de la DogVan.
Llevábamos tiempo queriendo volver a Segóbriga, en la provincia de Cuenca, y esta vez lo teníamos claro: sabíamos que aceptan perros, porque ya habíamos estado hace años con Kira, pero aquel día fue frío, lluvioso con viento. Esta vez en cambio, todo lo contrario. Buen tiempo, sol, y 26ºC.




PetFriendly con detalles
Nada más llegar, aviso importante: Los perros no pueden entrar al museo, pero sí a toda la zona exterior de las ruinas. Así que hicimos lo que casi nunca hacemos: turnos. Uno se queda con Jack, el otro entra, y luego cambio. Hay que decir que lo hicimos porque el museo se ve en 10 minutos.
De 10 minutos también es el recorrido que hay que hacer hasta la zona principal, aunque por el camino ya te encuentras restos de una basílica y un acueducto… pero lo fuerte viene después.
Teatro romano, foro, termas… todo. Y es de esos sitios que te hacen pensar cómo podía estar todo tan bien montado hace más de 2.000 años.



Además, tuvimos suerte. Había un grupo con guía delante y nosotros hicimos justo lo contrario: desviarnos. Resultado: fotos sin gente, tranquilidad y los monumentos casi para nosotros.
Puedes descargar la audioguía con un QR, pero no es necesaria, ya que con los paneles es más que suficiente y vas a tu ritmo, que con perro siempre es lo mejor.
Estuvimos una hora y media y perfecto.




IMPORTANTE si vas con perro
Sí, se puede ir con perro, pero mejor evita el verano. En Cuenca pega fuerte.
El día que fuimos nosotros, tuvimos 27 grados y ya hemos pasamos calorcito… así que con 30 o más, puede ser bastante duro para ellos.
Por eso, básicos para ir con tu perro:
- agua (aunque haya fuentes, llévatela)
- cuenco para darle de beber
- bolsitas de cacos
- agua para limpiar los meados
- y si tienes un spray, perfecto para mojarles axilas y ayudarles a refrescarse





Conclusión
Si estás por Cuenca o pasas por Cuenca, tienes que parar en Segóbriga.
Si vives en Cuenca, esto no se te puede quedar pendiente.
Plan fácil, barato, al aire libre, pet friendly y con historia de la que mola.
Y ahora que nos vamos para Italia, lo tenemos claro: Si esto lo hemos disfrutado, como consigamos entrar a Pompeya, va a ser brutal.
