Tercera semana de ruta por Francia

Tercera semana de ruta por Francia completada 🇫🇷🚐🐾
Y ahora sí podemos decir que hemos entrado de lleno en la Provenza.

La semana empezó un poco rara, la verdad. Veníamos de varios días de ruta, trabajando desde la furgo, buscando cobertura donde podíamos y todavía sin saber muy bien si esta zona nos iba a gustar tanto como decía todo el mundo. De hecho, salimos de un área de autocaravanas porque la cobertura era tan mala que ya nos estaba poniendo nerviosos trabajar allí 😅

Ese mismo día acabamos en Orange viendo el teatro romano por fuera porque, sorpresa, con perro no se puede entrar. El pueblo está bien, pero tampoco fue una locura. Paseamos un rato, comimos aprovechando las horas del parking y seguimos ruta pensando ya en la Provenza “de verdad”.

Y ahí empezó lo bueno.

Châteauneuf-du-Pape nos sorprendió muchísimo más de lo esperado

Nosotros no somos de hacer rutas por bodegas ni de ir de catas (de hecho a Arantxa ni siquiera le gusta el vino 😂), pero el ambiente del pueblo nos encantó. Calles de piedra, terrazas, tranquilidad y una cantidad tienda de vino en cada esquina. Se nota muchísimo que allí el vino forma parte de la identidad del sitio.

Pero si tenemos que quedarnos con los grandes descubrimientos de la semana… seguramente serían L’Isle-sur-la-Sorgue y Fontaine-de-Vaucluse.

L’Isle-sur-la-Sorgue tiene algo especial. Los canales, el agua, los molinos, las cafeterías junto al río, las tiendas antiguas… es de esos sitios donde simplemente apetece pasear sin mirar el reloj. Y Fontaine-de-Vaucluse directamente nos pareció uno de los sitios más bonitos que hemos visto hasta ahora en Francia. El entorno natural le da un plus enorme. El color del agua parece irreal y tiene esa mezcla entre naturaleza y pueblo pequeño que nos encanta.

Después llegamos a Gordes

Probablemente el pueblo más famoso de toda esta zona. Y sí, entendemos perfectamente por qué. Las vistas desde fuera son espectaculares, pero por dentro también merece mucho la pena. Lo que más nos gustó fue que, aunque tiene muchísimas tiendas y muchísimo turismo, todavía deja ver las fachadas, la piedra y el encanto del pueblo sin que todo parezca un escaparate gigante de souvenirs. Eso sí… había gente hasta siendo miércoles 😅

Y como siempre, también toca contar la parte camper real. El área de autocaravanas de Gordes tenía la máquina de aguas rota y encima había un camión ocupando toda la zona de descarga de grises. Y no es la primera vez que nos pasa en Francia encontrarnos coches o camiones aparcados donde deberían ir campers y autocaravanas.

Después pasamos por Roussillon y el famoso Sentier des Ocres

Está bonito, sí. Muy bonito para fotos y muy curioso visualmente. Pero sinceramente creemos que entre parking y entrada se les va bastante la mano. Merece la pena si os pilla de ruta, pero tampoco creemos que sea un sitio para desviarse muchísimos kilómetros solo por verlo. Eso sí: consejo importante 😂 NO vayáis con zapatillas blancas porque el polvo naranja termina absolutamente en todas partes.

Bonnieux, Lourmarin y Ansouis nos gustaron también, pero ya veníamos “malacostumbrados”. Cuando llevas tantos días viendo pueblos preciosos, llega un momento en el que el cerebro empieza a comparar constantemente y necesitas algo diferente para sorprenderte de verdad. Aun así, son pueblos súper tranquilos, llenos de flores, callejuelas y ese ambiente provenzal que tanto engancha.

El viernes fue día de vida camper total

Nada de turismo. Trabajamos toda la mañana, limpiamos la furgo por fuera, hicimos coladas, compra grande y cocinamos la comida de Jack para toda la semana 🐶 Y sinceramente, esos días también forman parte del viaje. Porque vivir viajando no es solo ver sitios bonitos. También es organizarte, mantener la casa con ruedas en condiciones y encontrar momentos tranquilos.

El fin de semana cambiamos completamente de ambiente y bajamos a la costa

Pasamos por Cassis, que sí, es bonito y tiene mucho ambiente mediterráneo, pero el parking de autocaravanas nos pareció un desastre absoluto. Literalmente parecía el arcén de una carretera y casi todo estaba en cuesta. Aun así conseguimos un hueco medio nivelado para poder dormir tranquilos, pero nos fuimos a dormir a otro sitio.

Calas nudistas por la zona de Toulon

Improvisando encontramos un parking cerca de unas calas nudistas por la zona de Toulon y La Seyne-sur-Mer. Al principio dudamos muchísimo porque había señales de prohibido campers y solo había un coche más… pero poco a poco llegaron otras furgos y al final dormimos súper tranquilos.

A la mañana siguiente bajamos andando a las calas con Jack y acabamos medio perdidos 😂 El sendero no estaba nada bien indicado y estuvimos muchísimo rato andando pensando que nos habíamos pasado la bajada. Al final conseguimos encontrarla siguiendo a otra persona, volviendo hacia la DogVan, y mereció totalmente la pena. Tres calitas preciosas, agua cristalina, ambiente tranquilísimo y Jack entrando al mar como si llevase una semana atravesando el desierto.

Eso sí: importante avisar que la bajada tiene bastante piedra, desnivel y no está bien señalizada. Nosotros vimos gente bajando en chanclas y hasta corriendo… pero hay que tener bastante cuidado.

Y ahora terminamos esta tercera semana de ruta ya en las afueras de Cavalaire-sur-Mer.

En la próxima semana celebramos el cumpleaños de Miguel visitando Saint-Tropez.

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