Sendero Ocre de Roussillon con perro

No os vamos a engañar, cuando vimos las fotos del Sendero Ocre de Roussillon pensamos exactamente lo mismo que seguramente estaréis pensando vosotros ahora:

«Sí, sí… mucho filtro, mucho Photoshop y luego llegas allí y es un camino de tierra naranja.»

Pues no. Resulta que el sitio es así de verdad, porque el Sendero Ocre de Roussillon parece literalmente un trozo de Marte plantado en mitad de la Provenza francesa.

¿Qué tiene de especial este sitio?

Básicamente, tierra. Mucha tierra.

Pero una tierra que va cambiando entre rojos, naranjas, amarillos y tonos imposibles que hacen que parezca que alguien ha cogido una caja gigante de pinturas y la ha tirado montaña abajo.

Todo esto viene de las antiguas minas de ocre que existieron en la zona y que han acabado dejando uno de los paisajes más curiosos que hemos visto durante nuestro viaje.

Paseando por Marte con Jack

Como siempre, nosotros llegamos con Jack, y la verdad es que el sitio le gustó bastante.

Muchos olores nuevos, caminos sencillos y un entorno diferente a cualquier cosa que habíamos visto durante el viaje.

Eso sí, aquí viene el aviso de padre pesado que tenemos que hacer: Si vais con perro, ojo con el calor. Porque aquello es precioso, pero sombra tiene la justa, y cuando aprieta el sol, aprieta de verdad.

Nosotros siempre recomendamos ir temprano o a última hora de la tarde. Tu perro lo agradecerá y vosotros también. Porque haceros una foto bonita está muy bien, pero derretiros como un helado en agosto ya no tanto.

¿Es una ruta difícil?

Para nada. No hace falta ser montañero, ni llevar bastones, ni haberte visto todos los documentales de supervivencia de Netflix.

Es un paseo bastante sencillo que puede hacer prácticamente cualquiera con una condición física normal. Lo único recomendable es llevar un calzado decente porque hay polvo, tierra y alguna zona con escalones.

Vamos, que mejor zapatillas que chanclas de playa.

Lo que más nos gustó

La sensación constante de estar en un sitio completamente distinto. Hay lugares bonito, hay lugares curiosos.Y luego están esos sitios que te hacen pensar:

«¿Pero esto qué hace aquí?»

Y el Sendero Ocre entra directamente en esa categoría.

No es enorme. No necesitas pasar allí todo el día. Pero durante el rato que estás caminando no dejas de mirar alrededor.

¿Merece la pena?

Sí. Mucho.

De hecho, nos atreveríamos a decir que nos sorprendió más que algunos lugares bastante más famosos que hemos visitado por Europa. Además, combinado con el pueblo de Roussillon, te queda una excursión perfecta para una mañana o una tarde. Y si viajas con perro, mejor todavía.

Porque mientras otros hacen cola para entrar en museos, vosotros podéis estar paseando entre montañas de colores con vuestro compañero de cuatro patas. Que al final es bastante más nuestro estilo.

Información útil para visitar el Sendero Ocre con perro

📍 Roussillon (Provenza, Francia)

🐶 Perros permitidos

💧 Lleva agua para ti y para tu perro

☀️ Evita las horas centrales del día

🥾 Mejor con calzado cómodo (y que no sea blanco)

🚐 Ideal para una parada en ruta viajando en camper

Consejo final: Termina la visita paseando por las calles de Roussillon.

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