Ruta por la Alpujarra granadina en camper

Después de pasar por Granada, pusimos rumbo a una de las zonas más conocidas de Andalucía para viajar sin prisas: la Alpujarra granadina.
Montañas, pueblos blancos colgados de la ladera, carreteras con curvas y unas vistas que parecen sacadas de un fondo de pantalla.

La idea era recorrer algunos de sus pueblos más conocidos con la DogVan y Jack, parar donde nos apeteciera y ver qué hay detrás de esos nombres que tantas veces aparecen en las guías.

Spoiler: hay pueblos que enamoran… y otros que viven bastante del cuento turístico.

Lanjarón: agua por todas partes

Nuestra ruta empezó en Lanjarón, conocido por su agua mineral.

El pueblo está bien cuidado y han intentado darle ese toque de calles bonitas con plantas y macetas que siempre funciona en los pueblos andaluces.

Pero lo más curioso es la Ruta de las Fuentes.
Hay muchísimas repartidas por el pueblo (no recordamos cuántas exactamente), cada una diferente.

Una de las que más nos gustó es la que cae por una especie de escaleras, con el agua bajando clarísima.

Y sí:
el agua está fresca, limpia y con muy buen sabor. Algo tendrán las montañas de Sierra Nevada.

Dormimos allí y al día siguiente hicimos ejercicio mirando las montañas de la Alpujarra, que oye… así da gusto empezar el día.

Órgiva: parada técnica

La siguiente parada fue Órgiva.

Y aquí vamos a ser claros:
no tiene gran cosa para visitar.

Pero tiene algo muy importante si viajas en camper:

👉 supermercados y tiendas grandes

Y eso en la Alpujarra es clave.

Porque cuando empiezas a subir hacia pueblos como Pampaneira, Bubión o Capileira… lo que encuentras son tiendecitas pequeñas con un poco de todo, pero no siempre lo que necesitas.

Así que Órgiva fue básicamente eso:

  • comprar provisiones
  • cambiar aguas en un camping
  • seguir ruta

Sopórtujar: el pueblo de las brujas… y el parking sospechoso

Llegamos a Sopórtujar con lluvia, niebla y casi de noche.

El pueblo se ha hecho famoso por la temática de las brujas, con esculturas repartidas por las calles que recuerdan un poco a las fallas: figuras de madera, decoraciones y rincones tematizados.

Está bien.
Es curioso.
Pero también hay que decirlo:

👉 no es algo tradicional del pueblo, sino más bien una forma de atraer turismo.

El pueblo en sí, si quitases todo eso, seguiría siendo un típico pueblo de la Alpujarra bastante agradable.

Pequeño, con vistas bonitas y calles blancas.

Eso sí… aquí tuvimos una anécdota bastante surrealista.

El parking de los 5 euros

Entramos a un parking del pueblo con la camper porque llovía, había niebla y era de noche.

Un par de horas después…
alguien nos toca la puerta de la camper.

Un tipo diciendo que teníamos que pagar 5 euros por estar allí.

Problema:

  • sin identificación
  • sin uniforme
  • sin decir si era del ayuntamiento
  • sin decir si el terreno era suyo

Así que decidimos no pagar y marcharnos.

Nuestro consejo camper

Justo en la curva siguiente hay:

👉 una explanada grande junto a un restaurante cerrado

Dormimos allí tranquilísimos y gratis, y el pueblo está a un minuto andando.

Mucho mejor plan.

Pampaneira: brutal

Después llegó Pampaneira.

Y aquí no hay discusión.

Espectacular.

Un pueblo precioso, cuidado, limpio y muy agradable de recorrer.

Nos gustó tanto que:

  • lo visitamos por la tarde
  • lo recorrimos de noche
  • y al día siguiente otra vez

Nos quedamos dos días disfrutando del ambiente.

De Pampaneira también subimos a Bubión y Capileira, que forman el famoso triángulo de pueblos de la Alpujarra.

Pero esos ya tienen sus propios posts en el blog porque pertenecen a la lista de Pueblos Más Bonitos de España, así que aquí no nos extendemos demasiado.

Trevélez: jamones sí… pueblo normal

Terminamos en Trevélez, famoso por sus jamones.

Es uno de los pueblos más altos de España y su nombre está muy ligado al jamón serrano.

El problema es que como pueblo…

👉 no nos enamoró.

Sí que tiene:

  • una plaza muy bonita
  • algunas calles altas bastante fotogénicas

Pero en general no nos pareció tan especial como otros pueblos de la Alpujarra.

Además han añadido una especie de ruta de los tres cerditos, algo parecido a lo de las brujas en Sopórtujar.

Al igual que en Soportujar, le dan más importancia a los muñecos que encontramos por todo el pueblo que a lo bonito que es el pueblo en si.

De hecho, aunque ahora también pertenece a la red de Pueblos Más Bonitos de España, decidimos no hacerle post especial en el blog.

Júbiles: el final perfecto

Después de Trevélez dormimos en Júbiles, donde hay un área de autocaravanas en la parte más alta del pueblo.

Y aquí sí que el final fue brutal.

Las vistas desde arriba son espectaculares: montañas por todos lados y una tranquilidad total.

Había tres o cuatro autocaravanas más y pasamos una noche súper tranquila.

A la mañana siguiente hicimos ejercicio con esas vistas delante antes de continuar viaje hacia la zona de Almería.

Nuestra sensación de la Alpujarra granadina

La Alpujarra tiene algo especial.

Carreteras de montaña, pueblos colgados de las laderas y paisajes que parecen infinitos.

Pero también es verdad que algunos pueblos han tirado demasiado de reclamo turístico.

Aun así, hay lugares como Pampaneira que merecen absolutamente la visita.

Y viajarla en camper y con perro, sin prisa, es probablemente la mejor forma de descubrirla.

Jack lo tiene claro:
montaña, aire fresco y pueblos tranquilos.

¿Qué más se puede pedir?

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