Ruta en camper por Almería

Nuestra ruta por Almería empezó casi sin avisar.
Venimos desde la Alpujarra Granadina y entramos en la provincia a principios de noviembre, con la idea de recorrerla sin prisas… y con Jack, claro.

La primera parada fue Almería ciudad. Y aquí vamos a ser sinceros: no nos gustó.
Esperábamos más. Mucho más. Tiene la Alcazaba y el Cable Inglés, pero entre restricciones para ir con perro y una sensación general de “podría ser y no es”, decidimos no insistir y seguir andando.

Lucainena de las Torres

Nos fuimos directos a dormir en Lucainena de las Torres, que está en el listado de los Pueblos más Bonitos de España, y al día siguiente lo entendimos todo.
Pequeño, blanco, limpísimo y con un encanto brutal.
Además, las antiguas instalaciones mineras de calcinación merecen mucho la pena, pero no te contamos más porque para eso ya está el post especial sobre Lucainena.

Carretera Lucainena – Níjar

Aprovechamos que estábamos cerca para ir a Níjar,y la carretera entre ambos pueblos es una joya: curvas, montaña y paisaje seco del que engancha.
Y Níjar nos enamoró. Blanco, auténtico, precioso.
Desde arriba se ve el mar… y también el mar de invernaderos. Impacta, pero también recuerda de dónde sale gran parte de lo que comemos.

Pero como Níjar es otro de los Pueblos más Bonitos de España, también tiene su propio post.

Cabo de Gata

De Níjar fuimos directos al Parque Natural del Cabo de Gata.
Paseamos por el pueblo de y subimos hasta el Faro, parándonos un buen rato en el Mirador del Arrecife de las Sirenas.

El Faro de Cabo de Gata marca uno de los puntos más emblemáticos del litoral andaluz, situado en un enclave volcánico único y dentro del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Hoy, más allá de su función marítima, es uno de los mejores miradores para contemplar el mar Mediterráneo, los arrecifes y algunos de los atardeceres más espectaculares de toda la costa.

Y hablando de atardeceres, aquí llegó uno de los momentazos del viaje:
el atardecer cayendo directamente sobre el mar.
Silencio, viento y luz naranja. De los más bonitos que hemos visto nunca.
Y sí: Jack salió guapísimo en las fotos.

San José – Isleta del Moro – Carboneras

Tras trabajar por la mañana, seguimos hacia Isleta del Moro.
Paseo tranquilo, rocas, agua clara y esa sensación de que Almería aún guarda muchos secretos.

Dormimos en Carboneras.
La noche fue regulera (ruido, parque cerca), pero la mañana lo compensó:
vimos amanecer y salimos a correr los tres por la playa, de punta a punta, con Jack feliz.

Mojácar

Después de trabajar un rato, llegamos a Mojácar. Primero playa, luego el pueblo en lo alto. Precioso, blanco, con vistas infinitas.
Otro Pueblo Más Bonito de España que tendrá su post propio.

Garrucha y despedida

La última noche la pasamos en Garrucha, rodeados de otras campers y autocaravanas frente al mar.
El sitio es bonito, pero deja claro algo: estos lugares hay que cuidarlos y usarlos con cabeza, sobre todo fuera de temporada.

A la mañana siguiente pasó hasta la panadera en coche. Nos vino genial. Le compramos una buena barra de pan. Y tras trabajar, seguimos hacia Cala de Cristal y ya cruzamos a Murcia, llegando a Águilas.

Almería nos sorprendió.
No toda, no siempre… pero cuando lo hace, lo hace muy fuerte.
Y con Jack, aún más.

Y aun así, nos fuimos con la sensación de habernos quedado cortos.
Almería es grande, diversa y llena de rincones que se nos quedaron en el tintero. No vimos ni de lejos todo lo que queríamos ver, ni todo lo que sabemos que merece la pena. Esta ruta fue solo un primer contacto, una toma de tierra.
Volveremos, seguro. Con más tiempo, menos prisas y las mismas ganas de seguir descubriéndola poco a poco.

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