Nuestra experiencia con el enfriador evaporativo

Después de varios días utilizando el enfriador evaporativo en la DogVan, creemos que ya podemos contar una experiencia real. No una opinión basada en las primeras horas de uso, sino después de haber convivido con él, trabajar dentro de la camper, dormir con calor y dejarlo funcionando mientras hacemos nuestras visitas.

Poniéndolo a prueba en Italia con más de 30 grados

Además, estamos haciendo esta prueba en un contexto bastante exigente. Durante estos días estamos viajando por Italia con temperaturas que se están moviendo entre los 30 y los 33 grados durante buena parte del día. Precisamente por eso hemos preferido esperar antes de contar nuestra experiencia.

Queríamos probar el enfriador en condiciones reales de viaje, con calor intenso, trabajando dentro de la camper, dejando la furgo aparcada durante las visitas y conviviendo con él durante muchas horas. Después de esta prueba, podemos decir que está respondiendo exactamente como esperábamos.

No es un aire acondicionado… y nunca esperamos que lo fuera

Lo primero que queremos dejar claro es algo que ya sabíamos antes de comprarlo: un enfriador evaporativo no es un aire acondicionado.

Nosotros nunca esperamos que lo fuera y, de hecho, tampoco queríamos instalar un aire acondicionado. Buscábamos una solución más sencilla, con menos consumo y suficiente para mejorar el confort dentro de la camper durante los meses de calor.

Sabemos perfectamente que esto no está pensado para pasar agosto en Sevilla o Córdoba a pleno sol. Pero también sabemos que nosotros no viajamos así ni queremos hacerlo. Nuestra forma de viajar consiste en movernos por Europa buscando temperaturas razonables y disfrutando de cada destino sin necesidad de vivir encerrados en la camper.

Con ventilación se nota… y más de lo que esperábamos

En ese sentido, está cumpliendo perfectamente con lo que esperábamos.

Cuando la camper está ventilada, con alguna ventana o claraboya abierta, la diferencia se nota bastante. El aire circula, el calor sale y el ambiente resulta mucho más agradable. Dependiendo de las condiciones, hemos llegado a notar tranquilamente varios grados menos que en el exterior.

Como recomiendan todos los fabricantes, para que el sistema funcione correctamente es importante que exista una pequeña circulación de aire.

¿Y cuando dejamos la camper completamente cerrada?

Lo que más nos ha sorprendido es que incluso cuando dejamos la camper completamente cerrada para visitar algún pueblo o pasar unas horas fuera, al regresar se nota que el interior está algo más fresco de lo que estaría sin él.

Evidentemente no hace milagros. La camper sigue calentándose porque está cerrada y recibiendo calor del exterior. Pero sí consigue que la sensación al entrar sea mucho más llevadera. Nosotros diríamos que se nota ese pequeño descenso de temperatura que hace que no parezca un horno al abrir la puerta.

El visto bueno más importante: el de Jack

Uno de los motivos principales para instalar el enfriador era Jack.

Su garganta es bastante sensible y una de nuestras preocupaciones era encontrar una forma de refrescar la camper sin generar corrientes de aire demasiado agresivas.

La realidad es que se ha adaptado perfectamente. De hecho, muchas veces se coloca él mismo debajo de la salida del aire para descansar y refrescarse. Para nosotros esa es probablemente la mejor prueba posible de que el sistema le resulta cómodo y agradable.

Si Jack está contento, nosotros también.

Consumo de agua y batería

Respecto al consumo, hemos notado una ligera subida en el gasto energético de la batería, algo totalmente lógico porque solemos llevarlo funcionando muchas horas y, además, normalmente en las velocidades más altas.

Aun así, el aumento nos parece razonable para la mejora de confort que aporta.

En cuanto al agua, el consumo nos ha parecido bastante contenido y menor de lo que esperábamos antes de instalarlo. Después de varios días de uso, no es algo que nos preocupe especialmente.

El único problema que hemos tenido

La única incidencia que hemos sufrido durante estos días ha estado relacionada con la bomba del agua.

Cuando realizamos la instalación dejamos demasiado tubo dentro del depósito. Al cargar agua con mucha presión, ese exceso de tubo se movía dentro del depósito y provocaba remolinos que hacían que la bomba pudiera coger aire y dar error.

La solución fue muy sencilla: sacar un trozo de tubo hacia fuera y ajustarlo a lo que necesitamos.

Desde entonces llevamos varios días sin un solo fallo y funcionando perfectamente.

Nuestra conclusión

Si alguien busca sustituir un aire acondicionado, probablemente este no sea su producto.

Pero si lo que busca es ganar confort dentro de la camper, reducir la sensación de calor y ayudar a que tanto las personas como los perros lleven mejor los días calurosos, para nosotros está siendo una compra muy acertada.

No sabemos cómo responderá cuando lleguen los 40 grados del sur de España en pleno agosto porque, sinceramente, tampoco tenemos intención de estar allí en esas condiciones.

Pero para el tipo de viajes que hacemos nosotros, moviéndonos por Europa y buscando temperaturas razonables, está demostrando ser una solución muy interesante para ganar confort dentro de la camper sin las exigencias de un aire acondicionado.

Y viendo lo a gusto que se tumba Jack debajo del flujo de aire, creemos que él está bastante de acuerdo.

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