El día que descubrimos que el potty de la camper tenía ruedas

Hay momentos en la vida camper que te hacen sentir muy orgulloso de ti mismo.

Y luego están momentos como este.

Llevábamos aproximadamente seis meses viajando con la DogVan. Seis meses vaciando el potty, sacándolo de su compartimento, cargándolo a pulso y llevándolo hasta el punto de vaciado como si fuera un saco de cemento con asas.

Para nosotros era completamente normal.

Era el procedimiento oficial.

Era lo que había que hacer.

O eso creíamos.

La intervención del padre de Arantxa

Un día, mientras estábamos con la camper, el padre de Arantxa observó la operación de extracción del potty con una mezcla de curiosidad y preocupación.

Nos vio sacarlo.

Nos vio cargar con él.

Nos vio caminar haciendo equilibrios.

Y entonces preguntó:

— ¿Por qué no usáis las ruedas?

Silencio.

— ¿Qué ruedas?

Porque sí.

Resulta que nuestro potty tenía ruedas.

Y no unas ruedas ocultas ni difíciles de encontrar.

No.

Unas ruedas perfectamente diseñadas para que cualquier persona normal pudiera llevarlo cómodamente arrastrándolo como una maleta.

Seis meses haciendo ejercicio gratis

Lo mejor de la historia es que durante medio año jamás nos habíamos planteado que aquello pudiera tener ruedas.

Simplemente asumimos que el depósito se transportaba a mano.

Como dos auténticos expertos camper.

Cada vaciado era una pequeña sesión de gimnasio.

Y nosotros tan contentos.

Hasta que llegó alguien con más sentido común que nosotros y nos abrió los ojos.

Desde entonces, la vida es diferente

Ahora Miguel saca el potty, despliega las ruedas y se va tan feliz por el camping o el área de autocaravanas como quien lleva una maleta rumbo al aeropuerto.

Mucho más cómodo.

Mucho más lógico.

Y, sobre todo, mucho menos ridículo.

Aunque reconozcamos que el ridículo ya lo habíamos hecho durante los seis meses anteriores.

Moraleja camper

La vida en camper está llena de pequeños aprendizajes.

Algunos son importantes.

Otros te ayudan a ahorrar dinero.

Y otros simplemente sirven para darte cuenta de que has estado haciendo algo mal durante meses sin que nadie te lo diga.

Así que si acabas de comprarte una camper, un consejo:

Lee el manual.

O mejor todavía.

Llama al padre de Arantxa.

Parece que sabe más que nosotros. 😂🚐🐾


PD: Si tienes alguna anécdota camper de esas que te hacen pensar «¿cómo no me di cuenta antes?», cuéntanosla. Necesitamos saber que no somos los únicos. 😅🤣

El potty tiene ruedas 🤣🤣 #viajarencamper

1 comentario en «El día que descubrimos que el potty de la camper tenía ruedas»

Deja un comentario