Día Mundial del Perro: ellos nos han traído hasta aquí

Hoy es el Día Mundial del Perro y, aunque Jack sea el protagonista habitual de Horizonte DogVan, en esta casa no podemos celebrar este día hablando solamente de él. Porque antes de Jack estuvo Kira. Y antes de Kira estuvo Kokoluro, Koko para los amigos.

Koko fue el principio de todo para Arantxa. El perro que le enseñó otra forma de mirar a los animales, de entenderlos y de relacionarse con ellos. Gracias a él empezó a ver que un perro no era simplemente un animal que vivía en casa, sino alguien con su propia personalidad, sus necesidades y una capacidad brutal para cambiarte la vida.

Después llegó Kira. Kira fue, y siempre será, el amor de la vida de Miguel. Esa perra que aparece una vez y te deja clarísimo que nada volverá a ser igual después de ella.

Su enfermedad, todo lo que vivimos junto a ella y la búsqueda de información para entender qué estaba pasando acabaron cambiando también nuestro camino profesional. De alguna manera, Kira está en el origen de GV Comunicación y en nuestra decisión de dedicar buena parte de nuestro trabajo a la salud y el bienestar animal.

Aunque ya no esté físicamente con nosotros desde junio de 2025, su historia sigue formando parte de todo lo que hacemos. GV es también su legado.

Y luego llegó Jack.

Jack entró en nuestra vida antes de que llegaran los momentos más complicados con Kira. Llegó con su intensidad, sus conductas reactivas, su manera particular de entender el mundo y su capacidad para ponerlo todo patas arriba.

Ahora es nuestro pirata, nuestro compañero de carretera en Horizonte DogVan y el responsable de que cada viaje tenga sus propias normas: buscar sombra, evitar el calor, controlar el asfalto, encontrar playas donde pueda correr, adaptar las rutas y parar cuando toca.

Sin Jack probablemente habríamos recorrido los mismos kilómetros, pero este viaje por Italia y Francia no habría sido ni remotamente igual. Él convierte una parada cualquiera en una carrera junto al mar, una noche en la montaña en un momento inolvidable y una visita a Pompeya en la historia del perro que terminó espatarrado delante de un ventilador en la tienda de recuerdos.

Jack nos alegra la vida todos los días. Incluso cuando protesta, se pone intenso, ocupa más espacio del que le corresponde en la cama o decide organizar nuestros horarios sin haberle dado permiso.

Y tampoco podemos olvidarnos de Simba, que llegó a casa de los padres de Arantxa cuando más falta hacía. Con él volvieron los paseos, las rutinas, los juegos y ese movimiento diario que solo un perro es capaz de traer sin pedir permiso.

Kokoluro, Kira, Jack y Simba.

Cada uno apareció en un momento diferente. Cada uno nos enseñó algo distinto. Ninguno sustituyó al anterior, porque los perros no se sustituyen. Se hacen su propio hueco y se quedan ahí para siempre.

¿Habrá más perros en nuestra vida? Seguramente.

¿Ahora mismo? Ni de coña. Con Jack ya tenemos trabajo de sobra.

Feliz Día Mundial del Perro a los que siguen caminando a nuestro lado y a los que ya no están, pero continúan presentes en la manera en la que vivimos, trabajamos, viajamos y entendemos a los animales.

Gracias a la IA por hacernos posible esta foto de los cuatro juntos.

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