Castillo de Garcimuñoz

El 18 de abril fue el cumpleaños de Arantxa y, aunque estábamos preparando la DogVan para un viaje más largo, no podíamos quedarnos en casa encerrados con el buen tiempo que estaba haciendo.

Así pues, nos cogimos lo justo y nos fuimos de finde cultural por la provincia de Cuenca.

Y si, la primera parada fue Castillo de Garcimuñoz.
Dormimos justo al lado de la fortaleza, en un área de autocaravanas con vistas que, sinceramente, ya solo por el atardecer merece la pena venir.

Noche tranquila, de esas que no se pagan con dinero.
De las de “no se oye nada” y duermes como si te hubiesen apagado.

Plan perfecto

Y la mañana del 18, vimos que la fortaleza estaba abierta. Plan perfecto: desayuno, ducha y directos para dentro. Porque sí, lo habíamos visto en Google: es pet friendly. Y cuando vemos eso… ya sabéis que entra directo en Horizonte DogVan sin discusión.

Al llegar, nos confirma el guía que sí, que Jack podía pasar sin problema, y además nos da dos opciones:

  • Audioguía → a tu ritmo (perfecto con perro)
  • Visita guiada → más completa

Empezamos con la audioguía en plan “vamos tranquilos, no liemos a Jack”, pero claro, la cosa se puso interesante y Carlos, el guía (majísimo por cierto), nos comentó que en 15 minutos él daría una vuelta y enseñaría la parte de abajo de la fortaleza, una parte que no está abierta al público de audioguía.

En un primero momento le dijimos que iríamos a nuestra bola, pero al ver que Jack estaba súper tranquilo, nos la jugamos y fuimos con el reto del grupo.

Avisamos: “si Jack se pone tonto por que se canse de estar aquí dando vueltas, nos salimos”. Pero oye… ni un problema.

Una visita que merece la pena

La visita, brutal, de esas que no te esperas en un sitio que mucha gente ni ubica en el mapa.

No te vamos a contar toda la historia (para eso está Carlos 😉), pero solo una cosa: merece MUCHO la pena venir a verlo en persona.

Porque sí… Cuenca no es solo las Casas Colgadas y la Ciudad Encantada (que os recomendamos visitar), también petfriendly, por cierto. A veces nos vamos a mil kilómetros y no vemos lo que tenemos al lado.

Visitamos la Fortaleza del Castillo de Garcimuñoz (#petfriendly)

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